Precio 118.50 precio 2 personas apartamento
Miraflores de la Sierra es uno de los secretos mejor guardados de la sierra norte de Madrid. Bien lo sabía el genial poeta y Premio Nobel de Literatura, Vicente Aleixandre, incondicional del paisaje y las calles de Miraflores, precisamente el lugar a dónde más tarde se retiraría, buscando la paz durante los últimos años de su vida.
Este pequeño pueblo centenario, sabiamente escondido entre montañas, ha logrado a lo largo de los siglos mantener su encanto sin perder su característico ambiente acogedor y rústico pese a su cercanía con la capital, a apenas cuarenta kilómetros de distancia.
Embellecidos sus alrededores por hermosas mansiones de familias adineradas de Madrid desde hace dos siglos, amparado por los picos de Perdiguera, La Najarra y La Pala, este pueblecito acoge hermosos palacetes, maravillosos paisajes de montaña y un ambiente recogido en invierno y alegre y festivo en los meses de verano, cuando se multiplica su población de forma vertiginosa a causa de los veraneantes.
En el corazón del pueblo, frente a la hermosa iglesia cuya torre y presbiterio datan del siglo XVI, se ubica nuestro alojamiento rural “El Encanto de Miraflores”. Este viejo caserón de tres plantas fue construido a primeros del siglo pasado por Luis Guadalix y su esposa Carmen López , los abuelos paternos del actual propietario.
Una esmerada restauración del inmueble ha permitido distribuir la casa antigua en tres preciosos apartamentos (uno por planta) con todas las comodidades que cualquier distinguido huésped considera imprescindibles, pero manteniendo el sabor, los materiales y la estructura de lo que fuera la vieja casa de los abuelos. Las paredes de ladrillo visto, la vieja escalera de madera, los suelos de tarima y los techos de madera vista y vigas recuperadas, proporcionan un ambiente enormemente acogedor y hogareño. Si a ello le añadimos el gusto exquisito de la decoradora madrileña, Julia Sánchez, el resultado consigue que el huésped se sienta trasladado a un mundo de ensueño desde que cruza el portón de acceso de “El Encanto”, réplica exacta del antiguo original.